El alacrán
El alacrán vivía en una gran ciudad donde casi no había insectos que comer, así que se pasaba el día trepando por las paredes de las casas en busca de algo que llevarse a la boca.
Se sentía muy desafortunado por no haber nacido en un pedregal junto al río o en la falda de una montaña... Pero un día cambió su suerte. Sin saber cómo, fue a parar a la mochila de un chico que se iba de excursión al bosque.
Cuando el alacrán se atrevió a sacar la cabeza, ¡qué sorpresa!, se encontró en un magnífico pedregal, como siempre había soñado. Rápidamente salió de la mochila y se dispuso a vivir feliz en el entorno que le correspondía.
“A veces los sueños se cumplen”