Bongo y Lubabella
Después de escaparse del tren. Bongo vagó por el bosque hasta que se hizo de noche. No sabía donde dormir y echaba de menos la paja seca de su jaula en el circo.
De pronto apareció ante él Lulabella, el hada del bosque, que le prometió ayuda si lo necesitaba y solo le pidió a cambio que tuviera un poco de paciencia para acostumbrarse a su nueva vida.
En realidad, Bongo se ha acostumbrado enseguida porque se siente protegido por el hada y no ha tenido que pedirle nada.
“Si alguien te da seguridad, te hará sentir más capaz”