La jirafa
Doña Jirafa era muy sociable y le gustaba hablar con sus amigas, pero ellas se cansaban porque tenían que estar mirando siempre hacia arriba. A pesar de eso, querían mucho a su amiga jirafa y pensaron que debían encontrar alguna solución a su problema.
Doña Gata propuso hacer en la plaza una tribuna a la que se subirían todas las amigas de doña Jirafa y así, cuando esta hablase desde el centro del corro, las demás no tendrían que contestarle mirando hacia arriba.
Supuso mucho trabajo, pero fue una buena solución para todas, porque la amistad bien merece el es esfuerzo.
El ingenio no tiene precio