El oso hormiguero y el ratón
Un oso hormiguero se reía de un ratón que paseaba por el bosque. ¡Le parecía pequeño e indefenso! Al ratón no le hizo gracia esa risa de superioridad pero siguió su camino.
Al poco, se oyeron uno gritos: eran del oso hormiguero, al que perseguía un elefante. El ratón, que sabía que los elefantes temen a los ratones, gritó al elefante:
--- ¡Eh, tú, grandullón! ¿Por qué no te metes conmigo en vez de asustar animales indefensos?
El elefante, atemorizado, dio media vuelta y se alejó. El oso hormiguero, avergonzado, agradeció la intervención del ratón y le pidió disculpas por sus burlas anteriores.
“No desprecies a los indefensos”