Calor de verano
Nadie recordaba un verano tan caluroso como aquel. ¡Más de cuarenta grados a la sombra!
---Tengo entendido ---anunció el alcalde a los vecinos--- que los animales pequeños se encierran en las neveras y no quieren salir. Además, la piscina se llena tanto que no se ve el agua. Hay que tomar medidas severas.
---¿ Y qué sugiere usted? ---preguntaron muchos.
---Pondremos un toldo gigante que cubra todo el pueblo con su sombra...
Sí, no parece mala idea, pero ¿quién va a trabajar en ello con semejante calor?
“Lo difícil no es siempre tener ideas que parezcan buenas, sino ponerlas en práctica”