Dos amiguitas
Dos avestruces amigas siempre andaban discutiendo. Sus disputas continuas y a veces regresaban a casa sin haber hecho nada más que regañar.
Por eso, cierto día decidieron que tenían que ponerle remedio a la situación: en adelante, en día harían lo que quisiera una y al día siguiente lo que quisiera la otra.
“Dos no pelean si uno quiere”