La liebre y el cordero
Don Liebre era muy aficionada a las carreras y a las zanahorias, así que decidió participar en una maratón. Antes, se coló en la huerta de don Cordero para comerse unas zanahorias que le dieran mucha energía, pero este la pilló robando su cosecha.
Tras pillar a la liebre con la manos en la masa, don Cordero echó a correr tras ella, y tanto corrieron que llegaron hasta la línea de salida de la famosa carrera, que iba a empezar en ese momento.
La liebre decidió seguir corriendo, pero no se dio cuenta de que estaba cansada por la persecución y no consiguió ganar.
“No intentes hacer trampas para ganar”