El canguro marinero
Cangurín era el cocinero de un gran barco y todos lo conocían por su especialidad, las natillas.
El capitán le encargó que preparase ración doble para todos porque iban a celebrar su paso por el ecuador, y así lo hizo Cangurín.
Pero cuando llegó el momento, los marineros se quedaron con las ganas: Cangurín le había dado las natillas a una ballena, cuyas crías las necesitaban más.
“A veces hay que perder reconocimiento para actuar de corazón”