Desconfianza
De joven, Rocín solo tenía amigos porque los invitaba a todo. Cuando dejó de hacerlo, ellos dejaron de quedar con él.
De mayor se convirtió en un gran caballo de carreras, ganó mucho dinero y sus viejos amigos quisieron volver a estar con él, pero él los rechazó.
Sin embargo, conoció a una cebra que parecía honesta. Para asegurarse, le dijo que había perdido todo su dinero. La cebra respondió que eso no le importaba y con aquello Rocín se convenció de que su amistad era verdadera. Y no se equivocó.
“Los que te quieren por interés no merecen tu amistad”