El señor y la señora Avestruz
Cada domingo había una pelea a causa de la tele: don Avestruz quería ver el partido y doña Avestruz, la pelicula. Pero aquel día se les estropeó la televisión y no hubo discusión.
Tuvo que ocurrir esa pequeña desgracia para que ambos se dieran cuenta de que estaban poniendo en peligro su unión por unos tontos programas.
A partir de entonces, decidieron que cada domingo harían algo en común: salir al cine, a pasear, de visita...
“Sin televisión, ¡que diversión!”