La oveja negra
En un rebaño había una oveja negra, diferente a las demás, y por eso la despreciaban. Cansada, se apartó de sus iguales y acabó por tumbarse en un montón de harina. Al día siguiente parecía una oveja blanca como las demás.
Cuando volvió al rebaño, sus compañeros la nombraron líder. Un día llegó el carnero a buscar esposa y, mientras las miraba, se puso a llover. La lluvia borró la harina del pelaje de la oveja negra y esta recuperó su aspecto real. El carnero, encantado, la eligió como esposa precisamente por ser distinta de las demás.
“No desprecies a quien diferente”