Falsas acusaciones
El ratón tenía envidia de que el zorro fuera el preferido del profesor, porque era muy buen estudiante. Así que un día, en cuanto vio un oportunidad, le jugó una mala pasada.
Había desaparecido un material de clase y el ratón acusó al zorro. El profesor ya iba a castigarlo cuando la señora de la limpieza confesó que había sido ella, sin querer, quien lo había traspapelado.
Naturalmente, el castigo se lo llevó el ratón, por mentiroso.
“Antes se coge al mentiroso que al cojo”