La lechuza y las palomas
La lechuza no estaba contenta y soñaba con una vida más cómoda. Un día se disfrazó de paloma blanca y se acercó al palomar, donde muchas palomas parecían vivir muy felices.
Al principio, las palomas no se dieron cuenta y la lechuza se fue confiando. Sin embargo, un día gritó como la hacen las lechuzas y las palomas, comprendiendo el engaño, la echaron del palomar.
Triste, la lechuza volvió a su refugio, pero sus anteriores compañeras, al verla pintada de blanco, no la reconocieron y también la echaron de allí.
“Agradece ser quien eres y no intentes ser otro”