El lobo y el cabrito
Cierto día un cabrito revoltoso se escapó del rebaño y decidió recorrer el bosque. Se encontró con un lobo que se lo quería comer, así que tuvo que pensar un plan rápidamente.
El cabrito pidió al lobo que le concediera un último deseo: tocar la flauta. El lobo accedió y, con la música de flauta, el cabrito atrajo a los perros guardianes de su rebaño, que acudieron raudos en su auxilio.
“Ser astuto es un buen recurso”