Hormi, la despistada
A Hormi no le gusta madrugar y, como en verano hay que salir temprano en busca de comida, cuando ella se levanta las demás ya se han ido. Decide buscarlas, pero es una despistada, así que solo consigue perderse.
Al día siguiente sus compañeras la encuentran agotada y la llevan de vuelta al hormiguero. Hormi promete que, en cuanto se reponga, madrugará coma las demás y participará en el trabajo colectivo.
“Madrugar no es lo peor que te puede pasar”