El desconocido
Cisne era un vagabundo que iba de casa en casa haciendo compañía a los animales viejos y enfermos.
Al principio, nadie quería hablar con él, porque lo veían extraño y un tanto excéntrico... además de que su aspecto era poco habitual. Sin embargo, al cabo de un tiempo, cuando ya lo iban conociendo mejor, todos querían contar con su amistad, su compañía y su consejo. Al fin y al cabo, era un animal generoso que daba lo mejor que tenía: su compañía.
Ahora los amigos de Cisne se cuentan por cientos.
“Nunca debemos juzgar a nadie por su aspecto”