El perrito malo
Había un vez un perrito malo y travieso que no hacía más que dar malos consejos a sus compañeros para que se comportaran tan mal como él.
El maestro tuvo que advertir muy en serio al perrito: si continuaba haciendo fechorías y convenciendo a los demás para que las hicieran, tendría que expulsarlo del colegio.
El perrito no hizo caso... y fue expulsado. Al verse solo, despreciado y sin compañeros, comprendió que tenía que cambiar de conducta, si quería llevar una vida normal y tener buenas relaciones con los demás.
“A veces nos hace falta recibir alguna dura lección para comprender las cosas más sencillas”