Chin-pan en el cine
Chin-pan iba al cine cada sábado. Le gustaban las películas y se creía el protagonista de todas ellas.
Al salir, regresaba a casa muy contento y, mientras cenaba, contaba a sus padres las aventuras que había vivido a través de la pantalla. ¡Pero no se daba cuenta de que, en realidad, no hacía nada en la vida!
“No se vive de fantasías”