La ballenita orgullosa
La ballenita se miraba al espejo repitiéndose a si misma: “Soy la ballena más hermosa de los mares”.
Y no se molestaba en jugar ni charlar con nadie: Hasta que un dia cayó en la red de unos pescadores y, por más que lo intentó, no pudo liberarse.
De pronto, todos los vecinos del mar corrieron en su auxilio y consiguieron romper la red. Desde entonces, la ballena, agradecida, aprendió a querer y a respetar a todos por igual.
“ Piensa en los demás y aprende a quererlos”