La coneja con complejos
Había una conejita que se sentía feísima y llena de defectos. Sus amigos, con mucha paciencia, intentaban que no fuera tan pesimista, pero no conseguían gran cosa.
Un día se celebró una fiesta a la que acudió la conejito y, como se estaba divirtiendo mucho, se olvidó de sus complejos.
Después de aquel día fue mucho más fácil convencerla de que no había motivo para su pesimismo. ¡Tenía que disfrutar la vida!
“Acepta cómo eres y vivirás más feliz”