El ciervo vanidoso
En la montaña vivía un ciervo muy orgulloso de su cornamenta, aunque los vecinos le decían que sus eran más útiles que tantos cuernos.
Un día, el ciervo vanidoso se vio perseguido por perros cazadores y, gracias a la agilidad de sus patas, consiguió escapar. Pero al legar al bosque su cornamenta se enredó en el ramaje y los perros lo alcanzaron.
Entonces entendió que sus vecinos tenían razón.
“Siempre hay que saber escuchar”