Don Leo
Leo, el león, estaba cansado de las cacerías y los cazadores, porque no dejaban de perturbar las paz del bosque.
El ratón, su inteligente consejero, le propuso un plan: la siguiente vez que vinieran los cazadores, el rey león rugiría alto y fuerte... pero delante de un buen micrófono conectado a unos potentes altavoces.
Así lo hicieron y ya imagináis: cuando los cazadores oyeron el terrible rugido amplificado de un león, decidieron dejar para siempre su afición a la caza.
¡Podían terminar siendo ellos los cazados!
“Si te pones a pensar, las cosas pueden cambiar”