El cordero y el lobo
Estaba el cordero bebiendo en el río cuando un poco más arriba se puso a hacerlo un lobo, que le amenazó diciéndole que se fuera porque con su hocico ensuciaba el agua.
El cordero no solo no se fue, sino que lo retó a subir hasta donde él estaba. Cuando llegó el lobo, enfadado y dispuesto a atacarlo, el cordero se apartó y el lobo se cayó al río.
“La fuerza bruta es menos valiosa que la inteligencia”