Tagorín
El gatito Tagorín se quedó pasmado al ver cómo una cobra danzaba al son de la música melodiosa de una flauta. La pidió al hombre que le enseñara el secreto y este le contestó que simplemente debía tocar música armoniosa y suave.
Tagorín se compró una flauta y una cobra.. y, como era joven, se puso a tocar una canción moderna y ruidosa. La cobra, en vez de bailar, saltó hacia él. ¡Menos mal que Tagorín dejó de tocar la flauta, porque casi lo muerde la serpiente!
“Para aprender de los mayores, sigue sus consejos”