Cuatro cerditos
Cuatro cerditos iban por el bosque a visitor a su tía cuando se cruzaron con un oso burlón que les engaño diciéndoles que el camino estaba cortado y debían tomar otro sendero.
Así lo hicieron los cerditos, confiados, pero al poco tiempo se encontraron perdidos. Por fortuna, un periquito que volaba por allí se ofreció a enseñarles el camino, al tiempo que les advertía de que, en adelante, no debían fiarse del primero que pasase por su lado, porque podrían ser engañados de nuevo.
“Desconfía de los que no son tus amigos”