Dos mariquitas
Mari y Quita eran hermanas gemelas, pero Mari era buena y estudiosa mientras Quita era vaga y envidiosa.
Terminaba el verano y había que volver a clase con los deberes hechos, pero Quita no había trabajado nada y, para que la maestra no la regañase solo a ella, borró todo el cuaderno de su hermana.
Al llegar a clase, sin embargo, la sorpresa fue para Quita. Mari, que además era generosa, había hecho dos veces el trabajo, con la intención de darle uno de los cuadernos a Quita... ¡y Quita había borrado sus propios deberes! Por eso, Mari recibió igualmente las felicitaciones de la maestra y Quita se ganó un cero. Avergonzada, donde ese día se prometió ser mejor estudiante y no volver a hacer trampas.
“Todo sale mejor si no hay maldad ni envidia”