La tortuga y el águila
Doña Tortuga siempre se lamentaba de lo lenta que era.
Cierro día convenció a doña Águila para que la llevase a dar un paseo por el aire y quedó fascinada. ¡Solo pensaba en la envidia que tendrían las otras tortugas cuando contase su aventura!
Pero tanto se cansó el águila de la presumida tortuga que la soltó y esta cayó como una piedra contra el suelo.
---¡Pobrecita! Con lo bien que se esta en la tierra, ¿a quien se le ocurre querer volar? --- dijeron otras tortugas.
“Nunca trates de ir en contra de tu naturaleza”