Dos moscas y un juego
Dos inteligentes moscas se propusieron decir siempre la verdad. Cuando una abeja zumbona vino a jugar con ellas, le dijeron que no jugarían juntas, porque era fea, incómoda y de aspecto desagradable.
La abejita se fue apenada a contar lo sucedido a las demás abejas. Decidieron regresar todas juntas a conversar con las moscas, pues también tenían algo que decir.
---Vosotras tampoco tenéis un aspecto agradable y sois inquietas y pesadas, pero por dentro sabemos que sois simpáticas. Esperamos que también sepáis ver nuestro interior.
Desde entonces, abejas y moscas fueron amigas, porque lo importante no estaba a la vista.
“Las mejores cualidades no siempre están a la vista”