Los tres zorritos
Tres zorritos vivían juntos y se querían bien, aunque solo uno trabajaba en la casa. Los amigos de este le decían que no era justo, pero él siempre excusaba a los dos zorritos; hasta que un día se dio cuenta de que sus compañeros de piso tenían cada uno una afición y él no.
Así que se compró una guitarra y se puso a tocarla a todas horas. ¡Ya no tenía tiempo para hacer la casa y cocinar! Sus compañeros le suplicaron que dejara de tocar. Pero él solo consintió cuando llegaron a un acuerdo y se repartieron el trabajo.
“Se trabaja con ilusión si se comparte del esfuerzo”