Abuso de confianza
Abeja y Hormiga eran buenas amigas y confiaban la una en la otra.
Un día que Abeja se fue de viaje, le dejó las llaves de su casa a Hormiga, por si había alguna urgencia. Hormiga tuvo la tentación de entrar en la vivienda de Abeja, a ver si podía darse un atracón de miel, pero no lo hizo porque pensó que sería un abuso de confianza.
Sin embargo, cuando fue Hormiga le que tuvo que viajar, Abeja sí entró en su casa a cotillear. Pensó que, al fin y al cabo, Hormiga habría hecho lo mismo cuando ella estuvo fuera.
¿Cuál de las dos era una auténtica buena amiga?
“Si sientes que tienes buenos amigos, no desconfiarás de ellos”