El tiburón
Tiburón era guía turístico en el mar. Enseñaba a los visitantes los tesoros y restos de naves naufragadas, los bancos de coral.. todas las maravillas del mar.
El último día de cada mes, su jefe le pagaba pero, como era un derrochador, a los pocos días ya no le quedaba nada.
Llegó un momento en que sus padres tuvieron apuros económicos y el tiburón no pudo ayudarles. Tanta rabia le dio el sentirse inútil que, a partir del mes siguiente, se supo administrar mucho mejor.
“No malgastes tu paga, que la puedes necesitar”