El conejito comilón
Un conejito comilón encontró un día el almacén de zanahorias de los vecinos y, sin decir nada, se pegó un atracón. Volvió a casa empachado y no quiso confesar por qué, pero al día siguiente vino el vecino a contar que alguien la había robado... ¡y todos sacaron la lógica conclusión!
Así, el conejito no solo estuvo a dieta una buena temporada, sino que además tuvo que trabajar para el vecino por haberse comido sus reservas.
“Si coges lo que no es tuyo, lo pagarás más caro”