Las cabritillas
Mamá Cabra les había advertido a su siete hijas de que no abrieran la puerta a nadie mientras ella estuviera ausente.
El lobo, que la vio marchar, intentó entrar en la casa diciendo a las cabritillas que era un pobre animal que necesitaba cobijo. Pero las cabritillas, obedientes, le dieron un escarmiento tirando un cubo de agua hirviendo por la ventana.
“Obedece a tu madre, que siempre te dará buenos consejos”