El pequeño delfín
Flit era pequeño delfín al que le gustaba mirar el cielo estrellado. Cierta noche se quedó tanto tiempo observándolo que se madre se preocupó mucho hasta que dio con él. Pero en lugar de enfadarse sin más, la mamá delfín le pidió explicaciones a su hijo y comprendió que era un gran aficionado a la astronomía.
Eso sí, le enseñó a guardar un horario razonable, que incluía, naturalmente, el poder observar el cielo estrellado un ratito cada noche, pero sin olvidar sus otras obligaciones.
«Primero la obligación, luego la devoción»