El ratón mentiroso
Ratonín era el encargado de repartir el dinero que el rey destinaba a ayudar a los necesitadas. Al principio, cumplió bien su cometido, pero pronto llego a oídos del rey que Ratonín se estaba quedando don una parte.
El rey disfrazó de mendigo y decidió ver si era verdad tal cambio de actitud. Se presentó ante el para ver cómo le trataba el ratón y, al comprobar que lo echaba de su lado sin darle nada y con mal genio, decidió encarcelarlo de por vida, para que el castigo sirviera de escarmiento a todos los mentirosos y estafadores.
“Todos los estafadores merecen un castigo, más aún si lo que hacen es aprovecharse de quien menos tiene”