El flamenco avaricioso
Este flamenco era tan avaricioso que por acumular y acumular riquezas trabajada desde el amanecer hasta la medianoche. Sin embargo, no disfrutaba de lo que ganaba ¡porque no le quedaba tiempo!
Su aspecto daba lástima, porque ni tiempo tenía de comprarse ropa nueva. Además, lo último que quería era gastar dinero. Sin embargo, un día amaneció enfermo y no pudo ir a trabajar. Tampoco quiso llamar al médico por no pagar la visita, así que cada vez enfermaba más. A punto estuvo de morir... y no fue así gracias a los vecinos, que se ocuparon de llamar al doctor.
“La avaricia rompe el saco”