El pavo real
Érase un pavo real que, a diferencia de los demás, no pensaba que pavonearse de su belleza fuera lo más importante.
Cierto día cayó al estanque una mariposa y el pavo, sin dudarlo, saltó al agua para salvarla. Lo consiguió, pero el que se vio en peligro fue él, porque su larga y hermosa cola pesaba tanto mojada que no podía salir del estanque.
Afortunadamente, todos los demás animales lo ayudaron a lograrlo. ¡Ellos no lo querían por su belleza sino por su corazón!
“Lo mejor es la belleza interior”