La llegada del invierno
Cuando la ardilla y la liebre sacaron la nariz de sus madrigueras, se dieron cuenta de que había llegado el invierno.
A pesar del frío, decidieron jugar a hacer un muñeco de nieve. Así, además de divertirse, entrarían en calor.
Cuando terminaron, ambas se fueron a casa de la ardilla a merendar castañas asadas. Y el muñeco quedó fuera, alegrando el paisaje.
“Hay que aprender a sacar el mejor partido de lo que se nos presenta”