El lobito guardián
Lobito era el guardián del bosque y disparaba contra todos los que querían comerse los frutos de los árboles. Conejos y ardillas se reunieron y decidieron que tendrían que quitarle la escopeta al lobo, si querían seguir comiendo.
Un día, mientras Lobito dormía la siesta, se apoderaron del arma y se dieron una merendola tranquilos.
Cuando el lobo despertó, se dio cuenta de que no podía ser tan extremista y se hizo más comprensivo y tolerante.
“Para mandar hay que ser inteligente”