Los dos arañas
Dos arañas discutían sobre cuál de ellas tenía derecho a quedarse en el jardín, hasta que un pajarito les explicó que ambas podían tejer su red, porque había sitio para las dos.
A pesar de todo, la primera no se quedó conforme y se puso a tejer a toda prisa, sin fijarse en que la tela quedase sólida y tupida: mientras, la segunda empezó a tejer más despacio pero con más cuidado.
Al terminar, la primera araña descansó esperando a que cayeran las presas en su red, pero cuál no sería su sorpresa al ver que los insectos quedaban atrapados en la de su compañera, que, aunque había tardado más, había dedicado mucho esfuerzo y ahora tenía una tela realmente sólida.
“Por tu bien, trabaja siempre bien”