El galápago friolero
Don Galápago pasaba mucho frío en su isla, así que se construyó un barco y decidió lanzarse a surcar los mares en busca de un destino más cálido.
Sin embargo, no había pasado mucho tiempo cuando sus vecinos lo vieron regresar: había viajado tanto que se había acercado demasiado al polo, donde el clima era aún más frío.
¡ Y es que se le había olvidado estudiar los mapas!
“Si buscas aventuras, debes prepararte bien”