Los dos pingüinos
Había dos pingüinos que, sin motivo aparente, se tenían mucha manía. Siempre que se veían, se miraban mal el uno al otro. Pero quiso la casualidad que a los dos los invitaran a la misma fiesta de disfraces y, con las máscaras, no se reconocieron.
Entablaron una amistosa conversación y, una vez terminada la fiesta, se quitaron las máscaras. ¡Qué sorpresa se llevaron ambos! Al momento se rieron de su absurda enemistad y se dieron cuenta de que hablando se entiende la gente.
“No te hagas enemigo de quien puede ser tu amigo”