El conejito y el pelícano
Un día, camino de la escuela, unos perros se lanzaron sobre Conejito. Este corrió hacia el pelícano que le acompañaba, que abrió su pico y dejó que el conejito se metiera dentro.
Pelícano alzó el vuelo y salvó a su amigo de ser devorado por los perros.
Desde entonces, Conejito ya no hace bromas sobre el pico de su amigo, que antes le parecía grande, desproporcionado e inútil. ¡Gracias a él y a la buena voluntad del pelícano, salvó su vida!
“No te rías de los demás; algún día los necesitarás”