El columpio
Elefantín quería montar en el columpio, pero sus padres no le dejaban porque decían que pesaba demasiado.
Un día, sin hacer caso, se escapó y fue a montarse. Naturalmente, en cuanto empezó a balancearse con fuerza las cadenas se rompieron y se dio un golpe fenomenal.
“Satisfacer los caprichos puede ser peligroso. Atiende los consejos de tus mayores”