El ratón desobediente
Papá ratón intentaba hacer del ratoncillo una criatura sensata y cuidadosa: sin embargo, el ratoncillo, alegre y feliz, recorría todos los rincones de la casa sin acordarse de los consejos de su padre.
Un día encontró en un rincón un trozo de queso sobre un aparato extraño. Como no había nadie por allí, pensó que sería fácil quedárselo.
Se acercó para hincarle el diente y entonces... ¡zas!, una barra metálica se disparó y le aprisionó las patitas.
¡Ni siquiera llegó a saborear el queso!
“Atiende a tus mayores, porque la experiencia es la mejor maestra”