Los dos burros
Dos burros iban por un camino polvoriento, uno cargado con un fardo de piedras de sal y el otro de esponjas. El que llevaba más peso le pidió a su compañero que intercambiaran las cargas un rato, pero el otro, comodón, se opuso.
Al poco se puso a llover. El agua disolvió la sal y, en cambio, hizo que aumentara el peso de las esponjas al quedar empapadas de agua.
Entonces, el burro más cómodo quiso cambiar las cargas... Pero naturalmente su amigo se negó.
«Ayuda a los demás y los demás te ayudarán»