La urraca ladrona
Doña Urraca tiene la costumbre de robar. Todos conocen su mal vicio, así que, cuando se dispone a robarle su maletín a don Perro, deciden darle un escarmiento.
Atan el maletín con un fino cordel a la pata de su dueño, que duerme le siesta, y cuando doña Urraca se lo lleva, don Pedro, que siente el tirón en la pata, se despierta y se da cuenta de lo que pasa. ¡Menudo susto se lleva la urraca con sus ladridos!
“Robar no es broma y lo paga la ladrona”