El rinoceronte y la gaviota
Cierta gaviota aventurera se adentró en la selva y, cansada de volar, fue a pararse sobre un rinoceronte pensando que era una roca. Este la dejó tranquila, porque le gustaba su compañía.
Poco a poco fueron haciéndose amigos y la gaviota le contó sus andanzas, pero, pasado un tiempo, le dijo que tenía que volver a la costa. El rinoceronte siempre la recordó con cariño.
“La compañía siempre es de agradecer”