El cerdito detective
Un día, Cerdito se encontró una lupa. Como tenía vocación de detective, siempre iba por ahí buscando huellas y pistas de algo sospechoso.
Cuando de enteró de que un polluelo no había vuelto a casa después del colegio, se concentró en buscarse y enseguida encontró una pista. Siguió las huellas y... ¡allí estaba!, jugando con los amigos sin preocuparse de nada.
Mamá Gallina se alegró tanto que, como recompensa, le hizo un buen regalo.
“Es de bien nacido ser agradecido”