La tortuga y el mono
La tortuga y el mono eran buenos amigos. Cierto día, la mamá de la tortuga enfermó y el médico le recetó una infusión de pelo de mono.
La pequeña tortuga no sabía cómo obtenerlo, así que pensó que el pelo de su amigo podría servir. Un día, mientras estaba dormido, se abalanzó sobre él e intentó arrancárselo.
El mono, que era muy ágil, se escapó. Así, la tortuga no consiguió el pelo de mono ni curar a su madre... y además perdió a su amigo por intentar traicionarlo.
“No sacrifiques a un amigo por salvar a otro”